
Los corazones rotos, vestidos de luto, pasean jardines sin colores, opacos, repletos de troncos moribundos, débiles raíces y ramas secas, cubiertos de nieve y hielo. Lucen perdidos, solitarios y tristes. Deambulan esperando la muerte estando ya muertos. Sus huecas miradas reflejan su vacío espiritual. Están llenos de amargura, de gritos ahogados de lo que pudo ser y no fue, con la queja y el lamento de no haber vivido el sueño. Los corazones rotos se ahogan en llantos nocturnos, rodeados de una perenne oscuridad y por la siempre presente soledad. No esperan nada, penetrados en las vivencias del infierno en que viven. Los corazones rotos son dos, son tres, son muchos.

2 Comments:
...Pero hay corazones rotos que con todo y su tristeza a cuestas, se niegan a desfallecer y su deambular, lejos de hacerlo entre bosques sin color o paisajes inanimados, se aferran a una diminuta esperanza de alegría o renacimiento porque saben que en el fondo siempre habrá algo bueno para ellos y las heridas siempre sanan, tornándose en un placer incomparable...
By
Anonymous, at 7:42 AM
Eso si es verdad!!! tienes toda la razón...después de la oscuridad viene la luz, después de la tempestad viene la calma.
Saludos,
Yolly
By
Yolly, at 7:10 PM
Post a Comment
<< Home