UNA MUDANZA

“Veinte años no es nada” dice el famoso tango de Carlos Gardel, sin embargo cuando uno debe mudarse de una casa que ha sido el hogar durante más de 20 años y comienza a revisar gavetas, estantes, etc., se encuentra con tantas cosas que ni recordaba y a veces ni sabe porque están ahí. Pero otras, otras traen recuerdos, memorias que se creían olvidadas, y un simple papel, o una foto, o un libro, o un disco, un adorno, unas copas, o incluso alguna prenda de vestir, las reviven como una llama que nunca murió, estaba apagada, pero se aviva a través de cualquier cosa que aparezca en ese intrincado y difícil trabajo de recoger una casa luego de tanto tiempo que se ha vivido en ella.
Uno dice, “voy a botar todo” “no quiero ni los muebles, nada”, “voy a empezar una nueva vida así que todo lo que hay aquí no lo quiero ”. La realidad es distinta cuando se está revisando todo lo que hay dentro de la casa. Entonces viene la selección, ya no estás tan seguro de querer “salir” de todo, hay cosas de las que no te quieres desprender.
Un libro que te abrió lo ojos en un momento crítico, o te acompañó en un momento importante de tu vida. Un papel que escribiste o que en él te escribieron alguna “tontería”, y que ya lo habías olvidado. Fotos de diferentes épocas de tu vida que tenías mucho tiempo que no mirabas y ni te acordabas que existían y que forman parte de años de aprendizaje y de crecimiento. Se me hace muy difícil dejar todo atrás, porque hacerlo significa borrar gran parte de mi vida útil, de mi proceso de madurez, de mi recorrido por esta vida.
Que paradójico resulta todo!!! Regresan los recuerdos de mil detalles que hasta se te hace difícil aceptar que sucedieron. Pero están ahí, en una hoja de papel, en una foto, en un adorno, en un libro. Botar, regalar, vender todo comienza a parecerte que no es la mejor decisión. Hay una parte de esas “cosas” a las que no puedes renunciar, son como soportes o apoyo a lo que has vivido y forman parte de tu patrimonio íntimo.
Me queda un poco más de un mes para dejar mi casa, mi hogar. Se que no puedo llevarme todo, aún más, se que no debo llevarme todo, y cada día que pasa, al apartar algo de lo que voy a desprenderme, ya sea rompiéndolo o reservándolo para vender o regalar, se va un poquitico de mi. Es como “renunciar” por partes, hoy a esto, mañana a esto otro, pasado a aquello. Sabía que iba a ser difícil dejar mi casa, pero no pensé que iba a ser tan “cuesta arriba”, desprenderme de tantas cosas que debo dejar atrás para que no estén en mi camino, en mi nueva vida y limpiarme de ellas que se será sano.
Aquí me quedo, revisando y revisando gavetas y todos los espacios de mi casa, en una misión que parece de nunca acabar. En momentos duele y en otros ilusiona. Se mezclan los sentimientos provocando reacciones en mi que me marcan. Quizás este ejercicio era lo que necesitaba para, sin dejar o renegar de lo que ha sido mi vida, si poner todos los acontecimientos que en ella se han dado, en su justo lugar y descargar pesos que estuvieron mucho tiempo sobre mis hombros. Liberada de ellos, cueste lo que cueste, la vida futura, se pinta de azul, rosado y blanco, me invita a pasar, a seguir creciendo internamente, pero liviana y espero que feliz.

6 Comments:
Yo también estoy de mudanza.
Ánimo.
By
El baron rojo, at 5:26 PM
Es dificl deshacerse del recuerdo..., pero hay que tomar fuerzas y decir: Y esto para uque me sirve?, si no hay una respuesta lógica, se vota y ya!
Saludos
By
Francys, at 5:30 PM
perdon bota....oops!
By
Francys, at 5:30 PM
Ahhh, una inmersión de recuerdos, jurungar corotos viejos suele desencadenarlas...
By
topocho, at 6:20 PM
Por lo que veo como que muchos de ustedes han pasado por ahí...eso consuela...créanme!! Gracias por sus comentarios, baron rojo, francys y topocho.
Un saludo afectuoso desde Caracas,
Yolly
By
Yolly, at 9:41 PM
No te conozco pero te agradezco este post tuyo. Estoy en este proceso, pero 6 años después ...
Te deseo el mayor de los éxitos :-)
By
Berta, at 11:55 AM
Post a Comment
<< Home